miércoles, 29 de octubre de 2014

DF

DF

  
Erase una vez en una noche muy tranquila estaba yo en DeathVille ese lugar era mu,  no… demasiado tranquilo diría yo, cada día no era como los otros sitios como pijos y divertidos, con sol,  y pajaritos piando, la gente paseando no, mi lugar de nacimiento era desde siempre nublado, apartado del mundo tenebroso, oscuro, y cada día era una historia distinta a todas las  demás.
En la mañana me levantaba de mi cama, me asomaba para ver como de espeso estaba la niebla, a veces espesa, a veces floja y tranquila. Después me iba a dar una vuelta en la calle me encontraba a una que otra persona no social, que no hablaba a nadie, uno los veía rondando pero nadie sabía uno del otro y te miraban con cara de asco de no querer que le mirases, que le hablases.
En la tarde ya se hacía más espesa la niebla era la hora de irse a encerrar a casa y no salir hasta el día siguiente porque… Cada noche alguien sufría el terror de esa niebla que nadie absolutamente nadie vive para contarlo.
Jhon Watson era un adolescente muy travieso y divertido, le gustaba salir de fiesta con los amigos, un fiestero en toda regla. Él con otros más decidieron ir a pasar un  fin de semana a ir de picnic. Fueron en coche hacia Georgia donde había un parque muy bonito donde se podía acampar, pero en el transcurso del viaje una niebla le cegó al conductor haciéndole girar bruscamente donde sufrieron un accidente.
Despertaron y Jhon no estaba, entonces decidieron buscarle, tenían que darse prisa porque la niebla se estaba poniendo mas espesa lo que significaba que algo terrorífico le iba a pasar.
Buscaron por todas partes pero no lo encontraban, por ningún lado era muy difícil encontrarle, pero ya era demasiado tarde para ellos porque la niebla se espeso tanto que no había marcha atrás para salir de DeathVille. Se dividieron para buscar a Jhon en grupos de dos Emma seria la compañera de Jimmy y Loren iba a ir con Sam
Emma y Jimmy estaban nerviosos corrieron hacia lo que era una tienda vieja que parecía un caserón vieron que la luz de la planta de arriba estaba encendida pero era muy débil, forzaron la puerta y la echaron abajo, subieron a la planta superior y en la habitación entraron estaba llena de muñecas de porcelana que lentamente les estaban mirando directamente a ellos, la puerta cerro bruscamente dejándoles encerrados y la vela se apago dejándolos sin visión.
Loren y Sam oyeron un grito y fueron corriendo a ver de donde provenían encontraron el caserón donde sus otros amigos, en la entrada había un recorrido de sangre que conducía a la habitación donde había entrado Emma y Jimmy, entraron en la habitación y encontraron a Emma colgada, tapada con una bolsa en la cabeza.
A Jimmy  no lo encontraron  hasta que salieron de la habitación espantados en la que su cabeza salía de un armario. Se fueron corriendo al coche entraron dentro y John aparecía desde lo lejos con un paso lento sin ganas de querer irse de allí de ese lugar.
De repente acelero el paso mas y mas hasta que se subió al capo y su cara estaba oscura como ya muerta gritándoles con gran pulmón, el coche no arrancaba y Jhon ya había roto el cristal.
Loren y Sam no tuvieron tiempo de salir de ahí, y a esos jóvenes no los volvieron a ver.
Esta es una de las historias que pasan en DeathVille  dejo por acabada esta historia.
P.D.: SOY JHON WATSON
Madrid, 29 de octubre de 2014
Michael Orikara Torrejón.


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